Lo cierto es que en el colegio, durante la educación infantil (3,4,5 años), se suele hacer una aproximación a la lectura usando el método global: se enseñan palabras a los niños asociadas a imágenes, se observan semejanzas entre palabras (elefante y estrella empiezan por la misma letra), etc; y, ya en educación primaria (a partir de los 6 años), se inicia un análisis de los segmentos de las palabras: el silabeo (pa-pe-pi-po-pu). Tanto el método analítico como el global son válidos para desarrollar la capacidad lectora. Y ambos son necesarios para una lectura de calidad. Que insistamos más en uno u otro dependerá de las necesidades del niño en cada momento del desarrollo de dicha capacidad. 

No sabemos cómo surgieron las lenguas tonales. Muchos creen que tiene que ver con fonemas o incluso con sílabas completas que se han perdido, pero dejando su influencia en la pronunciación. Pero esta suposición hace difícil de explicar por qué el Cantonés, el cual ha mantenido muchos antiguas consonantes terminales, tiene 9 tonos, mientras que su pariente, el Chino Mandarín, el cual ha perdido esas terminaciones, sólo tiene 4 tonos. Por supuesto, un lingüista de China podría preguntarse cómo sucedió que las lenguas no-tonales perdieron sus tonos.
Otros apoyos a esta idea provienen de los estudios que revelan que los buenos lectores utilizan más eficazmente la ruta fonológica que los malos lectores, lo que ha sido constatado tanto en ingles (Perfetti y Hogaboam, 1975), como español (Domínguez y Cuetos, 1992; Jiménez y Rodrigo, 1994). Por lo tanto con independencia de la lengua, podemos afirmar que para aprender a leer en un sistema alfabético hay que adquirir habilidades de decodificación fonológica. La decodificación en la capacidad lectora depende del nivel de desarrollo de la habilidad lectora.

El desarrollo de la lectura se va adquiriendo a través de estímulos, de los cinco a seis años es el nivel de edad en donde debe culminar todo el proceso de aprendizaje inicial de la lectura, sin que esto quiera decir que posteriormente no sea necesario seguir trabajando en el afianzamiento de otra serie de estrategias lectoras de orden superior, acorde a los múltiples y variados objetivos lectores.


Dale a tu hijo libros para que se incentive a leer, siéntalo todos los días, a medida que avance dale libros avanzados, ve aumentando la dificultad poco a poco, trabaja con el para que vaya incrementado los conocimientos y si va a preescolar dile al maestro que te diga que otras cosas puedas hacer de como enseñar a leer a un niño de 4 años y que le permita aprender a leer y escribir.


X es la letra formada por la unión de [k]+[s] y en zonas de Latinoamérica como es el caso de México, puede sonar como [ks] o [ɡz] como es el caso de "éxito" o "expresar", como [x] (J española) como es el caso mismo de México, Xalapa, Texas (que para un español sería escrito Méjico, Jalapa, Tejas). Puede sonar como [ʃ] como es el caso de Xoco y Huexotitla (Shoco y Hueshotitla)o igual como [s] como en Xochimilco (Sochimilco).
La fonética tiene varias subramas que tienen que ver con distintas aplicaciones y maneras de llevar adelante el uso de la lengua. Así, algunas de las ramas existentes dentro de la fonética son la fonética experimental, la articulatoria y la acústica. Todas ellas tratan de analizar el fenómeno físico del habla dentro de diferentes parámetros que tienen que ver con cómo el sonido es producido, pero también con cómo el sonido es enviado al exterior.
Cuando los niños están aprendiendo su lengua su atención se centra en adquirir el significado de las palabras a veces se corrige su articulación pero en general el objetivo principal del trabajo de lengua es entender el significado de las palabras en la conversación o explicaciones en el procesamiento automático del lenguaje; los niños y niñas no son conscientes de que las tiras fónicas están formadas por palabras y que estas se pueden dividir en unidades más pequeñas como las sílabas y los fonemas.
En programas como enganchado en el Phonics, muchas palabras reglas regulares de la pronunciación fonética. Sin embargo, muchas palabras en inglés no siguen las mismas reglas. Tratando de sonar hacia fuera palabras como "usted" fonéticamente, por ejemplo, puede causar confusión y problemas para los niños que no han aprendido ningún otro método para la lectura. Diferencias en la Pronunciación de la palabra o sílaba resultante de acentos regionales también pueden complicar el uso de la fonética para cualquier persona aprender a leer. Por ejemplo, personas de diferentes partes de los Estados Unidos se pronuncia palabras como "techo" de forma muy diferente. Además, homónimos, palabras que suenan lo mismo pero se escribe diferente y tienen significados diferentes (como también y dos), pueden presentar problemas de ortografía actual para los niños aprender a leer únicamente mediante el uso de fonemas.
A base del Método Fexmo, es un curso taller Terapia de lenguaje: Fonética, expresión y movimiento, Ponente: Ida Lucía Muente Espinar, autora del Método Fexmo, dirigido a profesores de pedagogía y Ed. Inicial. Temario: Comprensión Lectora, Fonética, Vocalización, Narración de cuentos, Problemas de oralidad, Caligrafía, Movimiento y su importancia, Paralelos de zurdos y diestros, Importancia de los colores, Terapia de cada letra a través de sonidos.
Hola, tengo una duda. Comentando rápido, estoy en un proyecto trabajando con un libro de lectura y escritura para niños de primer grado, los que estamos desarrollando el proyecto notamos que la manera en se enseña todas las letras no es alfabéticamente, si no, de una manera que desconocemos comenzando con la O. No se si es un método en específico o si saben de algo relacionado. Estaría más que encantado si podríamos hablar vía correo electrónico. Gracias
En la etapa alfabética se subdivide en la identificación fonémica y manipulación fonémica; la primera se refiere a que reconoce el fonema, ejemplo: cual es el primer sonido de la palabra taza… "t") y la segunda se refiere a que el niño puede manipular, mover e identificar el fonema (ejemplo: en la palabra taza si se le cambia el /t/ por /k/ diría casa).
Tras algunas décadas de abandono como consecuencia del énfasis puesto en una mal entendida “comunicabilidad” del lenguaje, estudios recientes sobre la competencia fónica coinciden en considerarla una parte fundamental de las destrezas orales de la lengua, esto es, de la expresión oral, la comprensión auditiva y la interacción oral. En efecto, la pronunciación es el medio a través del cual se trasmite la información y, por lo tanto, la comprensión o no del mensaje por parte del oyente va a depender de la calidad de esa transmisión; en cuanto a la comprensión del mensaje, no podemos olvidarnos de que uno de los procesos fundamentales de esta destreza es el de la percepción de los elementos fónicos, de forma que si un individuo no identifica correctamente los segmentos que componen un texto oral, tendrá dificultades para comprenderlo e interpretarlo (Iruela, 2004: 27-30). Existe, por tanto una relación directa entre capacidad para percibir y discriminar elementos fónicos de la L2 (los contrastes fonológicos, los sonidos que representan a cada fonema, el ritmo, la entonación, el acento a nivel de palabra y de frase, etc.) y la capacidad para la comprensión del mensaje.

El número de fonemas de una lengua es finito y limitado en cada lengua y el número de alófonos potencialmente definibles, especialmente si especificamos rasgos fonéticos muy sutiles, es potencialmente ilimitado y varía según el contexto fonético y la articulación lingüística individual de los hablantes, a su estudio se dedicará la llamada fonética experimental. En cuanto al número de fonemas, este no tiene por qué ser fijo, y puede cambiar con el cambio lingüístico, de hecho en un instante dado, puede ser que puedan construirse dos sistemas fonológicos con diferente número de fonemas si se introducen reglas de pronunciación más complejas. Sin embargo, la mayoría de análisis del español está en torno a 24 unidades (5 vocales y 19 consonantes), aunque no todas las variedades de español tienen el mismo número de fonemas.
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