Soy una mamá que tiene una hija con Autismo, y cuando empezó a leer no habíamos notado lo lento que iba, hasta que (un poco tarde) a los 8 años nos dimos cuenta que tenía dislexia. Las profesoras poco sabían de eso en aquellos días (2005), acá en Ecuador las cosas importantes llegan un poco tarde, las innecesarias, llegan muy rápido. En fin, solo quiero decirles a las mamás de arriba que con trabajo continuo y MUUUUUCHA paciencia, siempre los niños consiguen leer, pero a su única forma, totalmente distinta a la del resto de los niños. Yo traté de muchas manera distintas… hasta que encontré lo que a ella le gustaba y me concentré en su propia motivación y le apliqué unas actividades muy parecidas a las descritas en esta página. Cuando agarró la manera de decodificar, tenía que mejorar en velocidad y la puse a leer en la pubertad lo que más le gustaba “Animes japoneses” con subtítulos en español, cuando llegó a décimo de básica, leía muy rápido.
En relación al material de apoyo que podemos utilizar para enseñar al niño o niña a identificar las letras la oferta es prácticamente ilimitada: libros y material gráfico, pizarras magnéticas, aplicaciones digitales, etc. En estos primeros pasos mi recomendación es combinarlos todos ellos de modo que el niño se habitúe a ver letras en diferentes medios y no asociar sus juegos con las letras únicamente a uno de ellos; un error bastante frecuente estos días es el de utilizar en exclusiva la tablet, obviando alternativas más tradicionales. Si bien la tablet o el móvil es un entorno por lo general atractivo para el niño, limitarnos a este medio puede dificultar un tanto el posterior salto a la escritura. Complementar los medios digitales con libros o juegos físicos contribuirá a que el niño progrese más ágilmente en todos los ámbitos.
Algunos de los estudios de lectura ponen en evidencia la importancia de la decodificación. Según Henry (1993) son "Aquellos niños que no aprenden a leer y que parecen tener un factor común; tienen una gran dificultad en adquirir las habilidades necesarias para decodificar con rapidez. La comprensión es un problema solo porque los niños no pueden decodificar con rapidez" (pág. 107). Además los estudios diferenciales indican que las mayores diferencias entre buenos y malos lectores se dan precisamente en los microprocesos (Adams, 1982; Graeser, Hoffman y Clark, 1980; Laberge y Samuels, 1974).
Durante la adquisición de la lectura el niño tiene que desarrollar habilidades y durante este proceso pasa diferentes etapas. Algunos autores también le llaman niveles o fases de la lectura. Das y cols. (1999) se refieren a la primera etapa como simbólica o estadio mágico, donde no existe relación del garabato con la palabra. La segunda etapa de pictórico, a las palabras las ve como una fotografía o cuadro pictórico, esto es en la edad preescolar y lee como fotografía, ejemplo: coca-cola, sólo asocia el significado con la imagen; por otra parte, el niño reconoce la palabras y puede describe cuadros, dibujos o fotos, reconoce las palabras aisladas a partir de un patrón y lo lee como un todo, ejemplo: mamá.
Ejemplo:  El juego del detective: consiste en identificar y atrapar todas las sílabas o letras que nosotros le propongamos. Por ejemplo se le escriben diversas sílabas entre las que predominan el grafema que se está trabajando y él/ella debe rodear todas las que contengan dicha letra. O se le pide directamente que busque “di” , después “ed”, después “dedo”.
Instrucción gradual y progresiva. El programa está estructurado como una secuencia de Pasos de dificultad progresiva. Desde la unidad más simple del lenguaje –las letras-, avanza hacia unidades de creciente complejidad –sílaba, palabra, oración, texto. Los fonemas se van enseñando sucesivamente en lo que resulta un conjunto cada vez más amplio de palabras. En simultáneo, se van incorporando gradualmente nociones de ortografía, gramática y comprensión lectora. El desempeño de los alumnos se monitorea con evaluaciones periódicas, asegurando el éxito en el progreso.
B) CAVIDAD GLOTICA U ÓRGANO DE FONACIÓN. La cavidad laríngea debido a que la laringe es su elemento constitutivo. Se trata de una caja cartilaginosa situada al final de la laringe, es móvil ya que puede ascender y descender aunque generalmente su posición es en la parte inferior. La laringe se compone de seis cartílagos fundamentales, tres de ellos pares y los otros tres impares.
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