Una buena conciencia fonológica empieza cuando los niños detectan sonidos, sílabas y rimas en las palabras que escuchan. Lea frecuentemente en voz alta a su hijo. Seleccione libros que rimen o que repitan el mismo sonido. Dirija la atención de su hijo hacia las rimas: “¡Fox, socks, box! (vocablos en inglés que significan: zorro, calcetínes, caja). Todas estas palabras riman. ¿Escucha que casi suenan igual?”
Ejemplo: También podemos jugar a adivinar en que ha pensado el otro. Para ello, le pediremos que escriba el nombre de un objeto visible en el contexto sin que lo veamos y viceversa, después debemos adivinar que creemos que ha anotado el otro y al final enseñar lo que habíamos escrito. (Sirve cualquier juego que le haga escribir a la vez que se divierte).
Durante el proceso de la lectura, el niño puede presentar dificultades, como que el niño no lee bien, por que no ha aprendido a leer mecánicamente, no decodifica correctamente; otra dificultad, es que al leer el niño sólo lee algunas palabras aisladas sobre lo leído y se piensa que el niño al leer no comprende. Por eso es importante identificar realmente cuales son las dificultades que se presentan.
A diferencia de otros programas de lectura, Aprendo Leyendo está diseñado teniendo en cuenta las prácticas de enseñanza que recomienda la evidencia científica. Con este programa todos los niños pueden aprender a leer si se les enseña de manera temprana. La mejor manera de introducir a los niños en la lectura, especialmente a aquellos que, al iniciar su escolaridad, presentan dificultades, es a través de una enseñanza (i) explícita, (ii) sistemática y (iii) multisensorial del código lingüístico (Dehaene: 2015 y Moats: 1998).
Ejemplo:  El juego del detective: consiste en identificar y atrapar todas las sílabas o letras que nosotros le propongamos. Por ejemplo se le escriben diversas sílabas entre las que predominan el grafema que se está trabajando y él/ella debe rodear todas las que contengan dicha letra. O se le pide directamente que busque “di” , después “ed”, después “dedo”.
Durante la adquisición de la lectura el niño tiene que desarrollar habilidades y durante este proceso pasa diferentes etapas. Algunos autores también le llaman niveles o fases de la lectura. Das y cols. (1999) se refieren a la primera etapa como simbólica o estadio mágico, donde no existe relación del garabato con la palabra. La segunda etapa de pictórico, a las palabras las ve como una fotografía o cuadro pictórico, esto es en la edad preescolar y lee como fotografía, ejemplo: coca-cola, sólo asocia el significado con la imagen; por otra parte, el niño reconoce la palabras y puede describe cuadros, dibujos o fotos, reconoce las palabras aisladas a partir de un patrón y lo lee como un todo, ejemplo: mamá.

Por ejemplo, la sílaba yi puede tener muchos significados. Con el tono 1 significa trapo, con el tono 2 significa sospechar, con el tono 3 significa silla, con el tono 4 significa significado. La sílaba wu significa casa, nadie, cinco y niebla, respectivamente. Y ma significa madre, cañamo, caballo y reprender, respectivamente. En la trascripción oficial, los cuatro tonos son indicados a través de ¯, ´, ˇ, y `.
En la primera parte de mis talleres mediante coaching grupal y programación neurolingüística trabajo estas situaciones de partida para generar una base sólida en los planteamientos de cada llamada. Y desde aquí siento las bases para vender en lugar de informar, estos son los ingredientes que trabajamos en sala para que ganen seguridad en lo que hacen y no “suenen a lo mismo de siempre”.
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