Además de estas variaciones en el inventario fonémico, el número de alófonos que presentan los fonemas del español presentan peculiaridades en algunas variedades. Por ejemplo en la modalidad lingüística andaluza las secuencias /s+b/, /s+d/ y /s+g/ dan lugar a las fricativas sordas [ɸ], [θ] y [x] (estando el primer alófono ausente de otras variedades de español).
Cuando el componente fonológico del lenguaje presenta dificultades, es más difícil construir el grado de conciencia fonológica que necesita el aprendizaje de la "correspondencia grafema-fonema"; por ejemplo, en la memorización de las correspondencias entre letras y grupos de letras, por una parte, y de los fonemas y silabas que representan. Los procesos cognitivos que compone a la conciencia fonológica muestra la mayor variabilidad común con el aprendizaje inicial de la lectura, y en algunos su nivel de desarrollo es determinante para su éxito o fracaso en el aprendizaje de la lectura.
Desde un punto de vista estructural, el fonema pertenece a la lengua, mientras que el sonido pertenece al habla. La palabra , por ejemplo, consta de cuatro fonemas (/k/, /a/, /s/, /a/). A esta misma palabra también corresponden en el habla, acto concreto, cuatro sonidos, a los que la fonología denominará alófonos, y estos últimos pueden variar según el sujeto que lo pronuncie. La distinción fundamental de los conceptos fonema y alófono, está en que el primero es una huella psíquica de la neutralización (un modelo) del segundo que se efectúa en el habla.
Una vez que tu hijo tenga 5 años ya conoce lo que es ficticio y lo que es real, puedes ayudarlo a diferenciar los géneros de los libros, aquellas historias que son basadas en lo real, libro de letras, libro de músicas, fantasía, ciencia ficción.  Cuando un niño aprende clasificar un libro del género empezara  recordar los detalles realizando un esfuerzo para poder recordarlo, realizando un esfuerzo para poder clasificarlo y tendrá que recordar libro que haya leído del mismo genero. Esto te llevara más de diez segundos tras realizar una lectura.

Además, si quieres poner más en práctica tus habilidades conversacionales, podrás asistir a las actividades complementarias realizadas en el centro, así podrás reforzar lo visto en las lecciones de manera divertida y aplicando el contenido a la vida real. Esto lo podrás hacer individualmente y con otros estudiantes de tu mismo nivel, lo que te ayudará a desenvolverte con confianza, adquirir mayor fluidez y conocer nuevas personas.
En la primera parte de mis talleres mediante coaching grupal y programación neurolingüística trabajo estas situaciones de partida para generar una base sólida en los planteamientos de cada llamada. Y desde aquí siento las bases para vender en lugar de informar, estos son los ingredientes que trabajamos en sala para que ganen seguridad en lo que hacen y no “suenen a lo mismo de siempre”.
Algunos de los estudios de lectura ponen en evidencia la importancia de la decodificación. Según Henry (1993) son "Aquellos niños que no aprenden a leer y que parecen tener un factor común; tienen una gran dificultad en adquirir las habilidades necesarias para decodificar con rapidez. La comprensión es un problema solo porque los niños no pueden decodificar con rapidez" (pág. 107). Además los estudios diferenciales indican que las mayores diferencias entre buenos y malos lectores se dan precisamente en los microprocesos (Adams, 1982; Graeser, Hoffman y Clark, 1980; Laberge y Samuels, 1974).

A) CAVIDAD INFRAGLOTICA. Las cavidades infraglóticas se ocupan de la respiración, de almacenar y expulsar el aire, es decir, de generar la energía aerodinámica necesaria para hablar,constituidos por el diafragma, los pulmones, los bronquios y la tráquea. Además de cumplir con su función nutritiva básica para el organismo sirven para recibir el oxígeno del aire inspirado, almacenarlo y expulsarlo de nuevo hacia el exterior transformado en anhídrido carbónico a través de las cavidades superiores para producir diferentes sonidos.
Nuestra experiencia de comunicación a partir del habla nos dice que las palabras son el resultado del engarzamiento de diferentes formas donde la unión de las mismas cobra un significado. Quienes estudian el lenguaje y estas formas utilizadas en el habla para expresar ideas o sentimientos, en el intento de abstraer los sonidos de nuestro lenguaje crearon el término fonemas, que consisten en un conjunto de símbolos que no se encuentran ligados a ningún sonido en particular puesto que se ubican en un análisis más abstracto. Por ejemplo el fonema /b/ representa el sonido del comienzo del término “bueno”, pero es sólo eso una representación, en sí mismo no tiene sonido.
En la primera parte de mis talleres mediante coaching grupal y programación neurolingüística trabajo estas situaciones de partida para generar una base sólida en los planteamientos de cada llamada. Y desde aquí siento las bases para vender en lugar de informar, estos son los ingredientes que trabajamos en sala para que ganen seguridad en lo que hacen y no “suenen a lo mismo de siempre”.
Lo cierto es que en el colegio, durante la educación infantil (3,4,5 años), se suele hacer una aproximación a la lectura usando el método global: se enseñan palabras a los niños asociadas a imágenes, se observan semejanzas entre palabras (elefante y estrella empiezan por la misma letra), etc; y, ya en educación primaria (a partir de los 6 años), se inicia un análisis de los segmentos de las palabras: el silabeo (pa-pe-pi-po-pu). Tanto el método analítico como el global son válidos para desarrollar la capacidad lectora. Y ambos son necesarios para una lectura de calidad. Que insistamos más en uno u otro dependerá de las necesidades del niño en cada momento del desarrollo de dicha capacidad. 

Además de estas variaciones en el inventario fonémico, el número de alófonos que presentan los fonemas del español presentan peculiaridades en algunas variedades. Por ejemplo en la modalidad lingüística andaluza las secuencias /s+b/, /s+d/ y /s+g/ dan lugar a las fricativas sordas [ɸ], [θ] y [x] (estando el primer alófono ausente de otras variedades de español).


Cuando los fonemas fueron introducidos hace muchas décadas vivíamos en una sociedad diferente. Era una sociedad auditiva. Los niños crecían en cenas familiares, escuchaban el radio y escuchaban historias de sus abuelos. Los niños en este ambiente auditivo rico tenían la oportunidad de desarrollar un excelente procesamiento auditivo (memoria corto plazo). Hoy vivimos en una sociedad muy visual, que le gusta los vídeo juegos. películas, anuncios etc. Ninguna de estas cosas es negativa, pero contribuye a que el niño desarrolle el procesamiento visual y que su habilidad auditiva se reduzca.

No sabemos cómo surgieron las lenguas tonales. Muchos creen que tiene que ver con fonemas o incluso con sílabas completas que se han perdido, pero dejando su influencia en la pronunciación. Pero esta suposición hace difícil de explicar por qué el Cantonés, el cual ha mantenido muchos antiguas consonantes terminales, tiene 9 tonos, mientras que su pariente, el Chino Mandarín, el cual ha perdido esas terminaciones, sólo tiene 4 tonos. Por supuesto, un lingüista de China podría preguntarse cómo sucedió que las lenguas no-tonales perdieron sus tonos.
(Nota: en el idioma inglés existen 14-16 fonemas vocálicos (vocales), y más o menos 24 consonánticos (consonantes). Es importante que usted conozca estos fonemas para poder ayudar a su hijo en su aprendizaje en los Estados Unidos de Norteamérica. En español existen solamente 5 fonemas vocálicos (vocales) y 19 consonánticos (consonantes). Existen algunas variaciones en cuanto al número de fonemas por región o país.) 									
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