Tienen mucho sentido y lógica lo que has escrito, la verdad es que mediante la introducción de la lectura con los fonemas lo único que hacemos es confundir a los niños, mi hijo de 6 años aun le cuesta leer y precisamente porque en su colegio le iniciaron la lectura de esta forma, yo ahora le enseño las palabras y así le es mucho mas fácil y comprende lo que lee.
Ejemplo: También podemos jugar a adivinar en que ha pensado el otro. Para ello, le pediremos que escriba el nombre de un objeto visible en el contexto sin que lo veamos y viceversa, después debemos adivinar que creemos que ha anotado el otro y al final enseñar lo que habíamos escrito. (Sirve cualquier juego que le haga escribir a la vez que se divierte).
El aprendizaje del vocabulario comienza muy temprano en la vida, como cuando los niños pequeños miran algo a lo que usted está haciendo referencia o cuando dicen sus primeras palabras para obtener lo que necesitan o desean. A medida que los niños pequeños crecen, van aprendiendo más y más palabras. Cuando comienzan a vocalizar palabras como parte del proceso de aprender a leer, la mayoría de los niños ya pueden reconocer la mayoría de las palabras que dicen, reconocen que escucharon esas palabras antes y saben qué significan. Por este motivo, tener un vocabulario amplio es tan importante para leer.
Debido al gran número de palabras que no siguen las reglas del phonics, memorización de la palabra vista sigue siendo necesaria para los niños que aprenden a leer a través de programas de fonética como enganchado en el Phonics. En otras palabras, el niño debe memorizar la ortografía de muchas palabras individualmente, con el fin de reconocer a la vista. Memorización de la palabra vista puede presentar problemas para los niños que tienen dificultades con la memorización de memoria, que se extiende la longitud de tiempo requerido para que la lectura mejorar.
Esto exige que haya que entrenar específicamente aquellas estructuras silábicas más regularizadas en las que puedan aparecer letras. Algunos efectos de facilitación como puede ser el nombre de la letra pueden desaparecer si la sílaba a la que pertenecen aparece en posición media o final de la palabra, aunque esa letra se encuentre en la posición inicial de la sílaba.
Los niños con problemas de aprendizaje presentan dificultades en la realización de actividades que implican el uso afectivo del código fonológico, dificultades que parecen reflejar un déficit más básico en la elaboración de las representaciones fonológicas de las palabras. Por ello, estos niños tienen desventaja en el proceso de adquisición del principio alfabético y en el mantenimiento en la memoria de la "correspondencia grafema-fonema" (Gómez, L. y Cols. Septiembre-Diciembre, 2007).
Al estar en contacto con niños de la edad de cinco a seis años, se observan como tienen dificultades con la "correspondencia grafema-fonema", dificultades en la lectura tanto en su adquisición y consolidación, por lo que, se hace importante investigar mas sobre el tema, reflexionar y hacer conciencia sobre las dificultades del aprender a leer correctamente. El Objetivo general es detectar las dificultades en la adquisición de la lectura en la "correspondencia grafema-fonema" en niños de cinco a seis años y como afecta en la lectura.
Al terminar la llamada, puedes valorarla con este sencillo test. Es mucho más amigable  que las clásicas hojas de monitorización (necesarias), y generan un nuevo enfoque. Cuanto más cerca estés de estos 7 puntos, más identificado te sentirás con tu llamada de venta y más vas a identificar uno delos elementos claves del éxito: La intención. ¿Con qué intención realmente llamas?
Es importante señalar que si bien el fonema pertenece al ámbito de la lengua, y el sonido se incluye en el campo del habla, ambos elementos se encuentran íntimamente relacionados y condicionan el significado de los términos; sin embargo el fonema es un elemento que sirve para el análisis lingüístico, es decir que representa la abstracción de ese sonido al que se encuentra ligado.
Algo interesante de hacer notar es que la tonalidad cruza las líneas de familias. En Asia, por ejemplo, la tonalidad se encuentra en la lengua China, Tai y  Vietnamita, las cuales son lenguas no relacionadas entre sí. Por otro lado, la lengua Tibetana y Burmesa están emparentadas al Chino, pero no son tonales. Tampoco lo es la lengua Khmer, emparentada al Vietnamita. La mayoría de las lenguas africanas son tonales, pero la lengua Swahili no lo es. La lengua Hausa, hablada en Nigeria, es tonal, pero lenguas emparentadas, como el Árabe, no lo son. Es posible que una u otra familia lingüística influenció otras a su alrededor, o fue original de un lugar antes de ser invadidos por hablantes de otra lengua.
Los fonemas no son sonidos con entidad física, sino abstracciones mentales o abstracciones formales de los sonidos del habla. En este sentido, un fonema puede ser representado por una familia o clase de equivalencia de sonidos (técnicamente denominados fonos), que los hablantes asocian a un sonido específico durante la producción o la percepción del habla. Así por ejemplo en español el fonema /d/ [+ obstruyente, + alveolar, + sonoro] puede ser articulado como oclusiva [d] a principio de palabra o tras nasal o pausa larga, pero es pronunciado como aproximante [ð] entre vocales o entre vocal y líquida, así /dedo/ se pronuncia [deðo] donde el primer y tercer sonido difieren en el grado de obstrucción aunque son similares en una serie de rasgos (los propios del fonema).
Cuando uno aprende un idioma no materno, la fonética siempre es una pieza fundamental del proceso de aprendizaje ya que es la parte del idioma que nos permite pronunciar cada sonido, cada palabra de la manera correcta, dejando de lado la entonación típica del idioma que uno posee desde nacimiento y pronunciando las palabras tal como hacen los nativos.
Los fonemas no son sonidos con entidad física, sino abstracciones mentales o abstracciones formales de los sonidos del habla. En este sentido, un fonema puede ser representado por una familia o clase de equivalencia de sonidos (técnicamente denominados fonos), que los hablantes asocian a un sonido específico durante la producción o la percepción del habla. Así por ejemplo en español el fonema /d/ [+ obstruyente, + alveolar, + sonoro] puede ser articulado como oclusiva [d] a principio de palabra o tras nasal o pausa larga, pero es pronunciado como aproximante [ð] entre vocales o entre vocal y líquida, así /dedo/ se pronuncia [deðo] donde el primer y tercer sonido difieren en el grado de obstrucción aunque son similares en una serie de rasgos (los propios del fonema).
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